
Que tal si preparamos
cupcakes, nos subimos a un
globo aerostático, buceamos entre
arrecifes,
patinamos por la ciudad,
escalamos el monte Everest o quiza el Kilimanjaro,
brincamos en la cama,
cantamos a todo pulmón, hacemos un
roadtrip, vemos la premiere de
New Moon, comemos postres y
guapuccinos hasta empacharnos, nos asoleamos en la
azotea, nos vamos a vivir un mes a
San Francisco, aprendemos un nuevo idioma como
alemán o catalán, abrazamos a quien
queremos, besamos a quien
amamos o simplemente dejamos que cada día sea un nuevo comienzo para
inventarnos algún plan!